Si gracias a la distribución masiva de electricidad en la apuesta por la corriente alterna a finales del siglo XIX se produjo la revolución eléctrica, se podría decir que conseguir desenganchar la producción del consumo es uno de los retos actuales más importantes para un nuevo hito. Sin olvidar un paso intermedio crucial, y a menudo obviado, a mediados del siglo XX con la invención del transistor y su posterior microintegración que ha permitido dar todavía más valor y aplicaciones a la electricidad sea como fuente de energía, comunicaciones, almacenamiento de información, etc.
Los sistemas de almacenamiento BESS guardan la energía cuando más conviene (por coste o por exceso de generación) para emplearla en el momento más idóneo. Ayudados por sistemas electrónicos de regulación dotan al sistema de una gran flexibilidad para mejorar la estabilidad de la red, optimizar costes de energía y mejorar la integración de las fuentes de energía renovables.
Es evidente que los BESS ayudan a evitar los inconvenientes del sistemático obligatorio emparejamiento de la producción y consumo de energía eléctrica en tiempo real, así como a otros niveles permiten ser un segundo suministro fiable en casos necesarios.
De la idiosincrasia de estas nuevas soluciones energéticas nace el cable Afumex BESSflex (AS) para interconexión entre los módulos de baterías y las estaciones convertidoras de corriente continua a corriente alterna para ser consumida o inyectada a la red previa elevación de tensión. Analizamos por partes estas necesidades y por qué el nuevo cable es la solución idónea.