El nuevo accesorio remata en cuatro salidas el extremo del conducto de acometidas y sella alrededor de los cables el tramo expuesto a la intemperie.
El tubo rígido TLH de métrica 90, libre de halógenos, protege los tramos de acometida situados a menos de 2,5 metros de altura sobre el suelo, tal como exige la ITC-BT-11. Cubre la red de distribución hasta la caja general de protección, en pasos aéreos y subterráneos, y cumple con el Reglamento de Baja Tensión, requisito que no siempre satisfacen otros tubos empleados en este tipo de instalación.
Donde el tubo termina, los cables salen al descubierto. El capuchón GGCP90-4 encaja en ese extremo: con un diámetro exterior de 90 mm a juego con el TLH M-90, organiza la salida de los conductores en cuatro derivaciones y cierra en torno a cada cable sin obturar el paso.
Ese cierre es lo que evita que el agua, la suciedad o los roedores entren por la boca del tubo, sobre todo en instalaciones de fachada o poste, donde el remate queda a la intemperie durante años.
Tubo y capuchón están homologados por las principales compañías eléctricas, entre ellas Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa, y figuran en sus anexos de calificación de proveedores. El capuchón se fabrica en color negro, conforme a las normas EN 50483-3 y NF C 33-020.